Este trabajo de prueba se ajusta principalmente a las normas nacionales obligatorias y a las metodologías recomendadas. Su base principal es la *Norma Nacional de Seguridad Alimentaria para el Uso de Aditivos Alimentarios* (GB 2760), que estipula el ámbito de aplicación, los propósitos funcionales y los límites máximos de residuos del óxido nitroso cuando se utiliza como aditivo alimentario.
Con respecto a metodologías de prueba específicas, se puede hacer referencia a estándares industriales relevantes o métodos recomendados a nivel nacional-como la *Determinación de propulsor de óxido nitroso en alimentos: método de cromatografía de gases en espacio de cabeza*-entre otros. A nivel internacional, también se pueden hacer referencias a las normas publicadas por la Comisión del Codex Alimentarius o a los métodos pertinentes establecidos por la ISO. Estas normas y especificaciones proporcionan un marco unificado que abarca procedimientos operativos, requisitos técnicos y criterios para la interpretación de resultados, garantizando así la naturaleza autorizada y la comparabilidad de los resultados de las pruebas.